Esta mañana entendí
que sí hay un jardín de los deleites
sí hay un Edén
lo puedo tocar con estas manos
lo puedo cabalgar y amar
lo puedo besar con estos labios
El árbol del jugoso fruto
está en el mismo centro del jardín
su semilla es la vida
que se viene
que retorna y retorna
El me dio todo su cuerpo
el me dio todo su ser
me dio su aliento
y extático me perdí en el
Su hermosa y suave piel
el Edén
su cadera, perfecta obra de arte
el Edén
esos labios que destilan ambrosia
el Edén
esos ojos preciosos como los de Antínoo
el Edén
el loto rojo de su orgásmica lengua
el Edén
Mi prieto es salvaje como el Kalahari
es un bailarín que va de prisa
suelto y fresco como la brisa
al natural como Ras Tafari
Mi negro es un danzarín
que despierta al Eros prisionero
su cuerpo es teatro de instinto
como las danzas de apareo
mueca de líbido
que tuerce el deseo
Mi negro es jugosa miel
al amar suele gemir
es jardín que esconde secretos
que ostento descubrir
A veces mientras jugamos
inocentes al amor
encuentro en su piel recados
de la obra excelsa de Dios
Esta mañana entendí
que sí hay un jardín de los deleites
sí hay un Edén
en los labios del negro
donde recogí el néctar
como de flor en flor
se va endulzando la abeja